Aprendiendo bĂșlgaro: Un poco de historia
- Luis Vera-Tudela
- 7 ago 2025
- 4 Min. de lectura
Para el hispanohablante que visita Bulgaria, dominar el idioma bĂșlgaro (бŃлгаŃŃĐșĐž ДзОĐș, balgarski ezik en bĂșlgaro) se presenta como un desafĂo formidable. No sĂłlo es un reto en si mismo aprender el alfabeto cirĂlico sino tambiĂ©n los fonemas particulares del idioma, sobre todo si uno habla la versiĂłn americana del español, la que no distingue la b labial de la v dentilabial.
Muchos bĂșlgaros suelen estar orgullosos de su larga y rica historia. Si aprender un idioma extranjero te invita a reflexionar sobre las reglas de tu idioma materno, aprender bĂșlgaro te invitarĂĄ tambiĂ©n a conocer mejor su historia tanto como la del sureste de Europa. Comprender su trayectoria no solo facilita su aprendizaje, sino que tambiĂ©n ofrece una ventana a la compleja historia de los Balcanes. Y si conoces bĂșlgaros, y les comentas lo que sabes y les haces preguntas, harĂĄs buenos amigos y escucharĂĄs muy buenas historias.
La historia escrita del bĂșlgaro comienza en el siglo IX con la creaciĂłn del alfabeto glagolĂtico por los santos Cirilo (ĐĐžŃОл, Kiril en bĂșlgaro) y Metodio (ĐĐ”ŃĐŸĐŽĐžĐč, Metodiy en bĂșlgaro). El alfabeto glagolĂtico es anterior, basado en el alfabeto de letras minĂșsculas griegas, y no igual al cirĂlico. Ese alfabeto fue diseñado para traducir textos religiosos al eslavo de la zona de SalĂłnica, actual noreste de Grecia, dando origen a lo que hoy conocemos como el Antiguo Eslavo EclesiĂĄstico (ŃŃаŃĐŸĐ±ŃлгаŃŃĐșĐž ДзОĐș, starobalgarski ezik en bĂșlgaro), la primera lengua eslava escrita.

El Antiguo Eslavo EclesiĂĄstico se basa en gran medida en los dialectos bĂșlgaros de la regiĂłn de SalĂłnica, lo que subraya la importancia de Bulgaria en la cristianizaciĂłn y alfabetizaciĂłn de los pueblos eslavos. Su alfabeto llevaba las letras minĂșsculas griegas con giros donde fuese necesario introducir fonemas que no existen en el griego. A mi me parece de dĂficil lectura y por suerte no tuvo mucha aceptaciĂłn por la gente de aquella Ă©poca. El alfabeto cirĂlico posterior, creado por discĂpulos de Ciril y Metodio, es mĂĄs fĂĄcil de leer y permite todos los fonemas del idioma bĂșlgaro, por su naturaleza fonĂ©tica se lee tal como se escribe.
En aquella Ă©poca, la biblia estaba sĂłlo traducida del hebreo al latĂn y al griego. La zona bĂșlgara estaba dominada por la tradiciĂłn litĂșrgica griega. El griego era la lengua franca religiosa de la zona y antes de la traducciĂłn de la biblia al Antiguo Eslavo EclesiĂĄstico, Ă©ste se usaba para las misas y actividades religiosas. Boris I, gobernaba Bulgaria y decidiĂł unir a los bĂșlgaros, a los eslavos y demĂĄs pobladores de la regiĂłn bajo una sola lengua y religiĂłn. Convertido al cristianismo oriental en el año 865, su influencia es tan grande que es reconocido como santo por las iglesias cristianas de oriente y occidente. La creaciĂłn del Antiguo Eslavo EclesiĂĄstico fue el paso anterior a la formaciĂłn de la lengua bĂșlgara, un paso muy importante en la formaciĂłn de la identidad bĂșlgara.

El bĂșlgaro comparte muchas caracterĂsticas con otras lenguas eslavas, y uno puede entenderse con quienes usan el serbocroata y casi al completo con quienes hablan el macedonio, ya que con el Ășltimo comparten mucha historia en comĂșn. Muchas veces la bĂșsqueda de diferenciarse entre pueblos tan cercanos, es visto con cierta ternuna e incomprensiĂłn por los que venimos de tan lejos. Hay mucha historia de por medio.
Pero el idioma bĂșlgaro tambiĂ©n presenta particularidades que lo distinguen. Una de las mĂĄs notables es la ausencia de casos gramaticales, como en el ruso o el polaco, y eso lo acerca un poco a lenguas no eslavas como el rumano. Esta simplificaciĂłn en la declinaciĂłn de sustantivos y adjetivos es una ventaja para los hispanohablantes.
AdemĂĄs, el bĂșlgaro se distingue por la ausencia de infinitivo en los verbos, utilizando en su lugar oraciones subordinadas. Por ejemplo, para decir quiero comer, se dirĂa ĐŃĐșĐ°ĐŒ Ўа ŃĐŒ (iskam da yam en bĂșlgaro). Su sistema verbal es complejo, con mĂșltiples tiempos pasados y un modo evidencial que expresa si la informaciĂłn es de primera mano o se ha oĂdo de otros.
Por otra parte. el uso de artĂculo definido pospuesto, que se adjunta al final de la palabra, es de raro uso y cuesta esfuerzo aprenderlo. Por ejemplo, ĐșĐœĐžĐłĐ° (kniga, libro en bĂșlgaro) se convierte en ĐșĐœĐžĐłĐ°Ńа (knigata, el libro en bĂșlgaro). Algo compartido con el macedonio, con el que tiene una relaciĂłn muy estrecha, a menudo considerada casi como un dialecto mutuo.
Para el hispanohablante, el principal desafĂo inicial es el alfabeto cirĂlico (ĐĐžŃОлОŃа, Kirilitsa en bĂșlgaro). Quienes han estudiado ciencias o ingenierĂa tienen mayor facilidad para reconocer algunas letras que se comparte con el alfabeto griego. Una vez superada esta barrera, la ausencia de casos gramaticales es una gran ventaja. Uno progresa rĂĄpido y se comunica en asuntos sencillos. La pronunciaciĂłn presenta algunos sonidos no existentes en español, y causarĂĄ algĂșn inconveniente divertido. Sin embargo, los hispanohablantes, al usar los mismos fonemas que el griego, solemos tener un acento ligero al hablar bĂșlgaro, y eso resulta en nuestro favor al integrarnos.